miércoles, 7 de julio de 2010

Repercusión Albirroja

Entre tantos sitios que comentaron la eliminación paraguaya del mundial de Sudáfrica, merodeando en la web encontré la página colombiana  equinoxio.org. En este sitio, el autor nos describe de una manera muy emotiva en un artículo que me gustaría transcribir aquí no sin antes dejarles el link para visitar la fuente. El artículo se titula: “Paraguay, los verracos del Mundial”

Gracias al autor y a todo el pueblo colombiano.

Nota: Verraco es un colombianismo que simboliza machismo y fortaleza.

Paraguay, los verracos del Mundial


Cuando el árbitro pitó el fin del partido contra España, mi hijo menor se volteó y me miró como si regresara de un sueño. Suspiró y me dijo: “Qué verracos”. En la pantalla se veían los rostros agotados de los paraguayos, entre los que se destacaba el de Haedo Valdez, levantando los brazos ante sus hinchas, respondiendo a los aplausos de propios y extraños que premiaban su entrega en la cancha.

No es usual que a un derrotado se le despida con palmas, quizás porque los albirrojos murieron para la Copa de Sudáfrica con las botas puestas. En sus gestos había dolor, es cierto, pero también fulguraba el orgullo de haber luchado hasta el último segundo contra una selección de muchos pergaminos que llegó con aureola de campeón a la cita mundialista.


“Si, son unos verracos”, atiné a responder con esa expresión tan nuestra para reconocer a los valientes y comencé a recordar un partido que preveíamos desigual, pero que, con el correr de los minutos no sólo se reveló parejo, sino atrevido por los paraguayos que sin perder el respeto por el rival, creyeron en sus propias cualidades y salieron a ganarse el tiquete para la semifinal, contradiciendo apuestas y predicciones, en lo que son expertos desde hace mucho.

No es usual en un continente donde se privilegia el manejo del balón a ras de piso, los pases cortos, la fantasía, la gambeta, el taquito, todo lo que encanta a la retina y desconcierta al adversario por lo impredecible de la jugada, haya un estilo que pone énfasis en la fortaleza física, la velocidad y el juego aéreo, con apuesta de ganador.

Los paraguayos no tienen el quiebre de cintura, los pasos de baile en apenas un metro cuadrado para quitarse a un rival, la creatividad de fabricar una jugada impensada en apenas un segundo, ni la rara habilidad de llevarse en los pies, pegada en el empeine, la pelota que luego inflará la red contraria. No parecen latinoamericanos quizás porque después del exterminio les tocó inventarse un nuevo país.

Pero son tan nuestros como el que más, no tan alegres como los caribeños que con un bongó se sacudieron la tristeza de milenios, ni tan pródigos como los que heredaron la fertilidad inagotable de la tierra, ni tan astutos como los que recrearon el mundo colonizando montañas y planicies, verdaderos fabricantes de sueños. Son esforzados y discretos en sus sentimientos porque no les ha quedado tiempo para descansar y dar rienda suelta a sus emociones, igual que nuestros ancestros indígenas.

Como en el pasado, España lo vivió en este partido. Ya se había pronosticado, Paraguay no iba a ser presa fácil porque no regala nada y por eso estrecharon el campo, lo pelearon con fiereza, plantando murallas, amarrando al contrario, buscando con paciencia el corredor que les diera la oportunidad de dar el golpe de gracia a una España desconcertada, incapaz de hilvanar tres pases seguidos.

Los paraguayos salieron a jugarse la vida y por eso en los primeros minutos le avisaron a Casillas que se cuidara y a falta de manejo del balón, lo guerrearon con fuerza, con ardor, con encime, multiplicando el esfuerzo, a la par, sin soltar al adversario, hasta recuperarlo o enviarlo fuera de la cancha.

Desbordes mortales por derecha, penetración con fuerza por el centro, y un gol anulado por fuera de juego, que hubiera sido un premio justo para Haedo que al igual que batallaba arriba y por las bandas con sus marcadores, lo hacía abajo desarmando contrarios, obstaculizando avances, rompiendo ideas, arruinando tácticas.

Un partido que Paraguay estuvo a punto de ganar a puro corazón, pero que no lo hizo porque le faltó definición, mal de muchos años y que en este partido se evidenció. Incluso, el penalti que falló Cardozo, o el remate de Roque Santa Cruz en el último minuto. Ganó España porque aprovechó un espacio huérfano, con postes de por medio, trayectorias erráticas, balonazos desesperados, que en un segundo eterno, de lado a lado de la portería, sentenció el encuentro.

Ya se ha dicho todo, se han analizado con lupa las jugadas, los dos penaltis cobrados y errados, los que no se pitaron, la descomposición de España, la disciplina táctica ideada por el Tata Martino, las llegadas y sus frustraciones, y el equilibrio de dos fuerzas que merecían el empate si lo permitiera el reglamento y, por supuesto, la garra paraguaya frente a la tozudez española.

Basta con recordar un antiguo proverbio de la India: “Sólo lo que no se da, se pierde” para resaltar que la selección de Paraguay nada perdió en el Estadio Ellis Park de Johannesburgo porque lo dio todo en la cancha, representando con entereza nuestra región, nuestra esencia de latinoamericanos. Sobradas razones para merecer nuestro aplauso, nuestra reconocimiento y nuestro cariño.

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Partido de cuartos de final del Mundial de Sudáfrica 2010 disputado en el estadio Ellis Park de Johannesburgo ante unos 55.000 espectadores

Paraguay

Justo Villar; Verón, Alcaraz, Da Silva, Morel; Barreto (Vera, m.64), Riveros, Víctor Cáceres (Barrios, m.84), Santana; Valdez (Santa Cruz, m.72) y Cardozo.

España

Iker Casillas; Sergio Ramos, Piqué, Puyol (Marchena, m.84), Capdevila, Busquets, Xabi Alonso (Pedro, m.75), Iniesta, Xavi, Villa y Fernando Torres (Cesc, m.56).

Gol: Villa  (m 83): .
   
Árbitro: Carlos Batres (GUA). Amonestó a Piqué (m.58), Cáceres (m.59), Alcaraz (m.59), Busquets (m.63), Morel (m.71) y Santana (m.87)

lunes, 5 de julio de 2010

Campo 9, cuna de futbolístas

La semana anterior en una conversación durante el almuerzo con algunos amigos saltó al tapete el tema de las escuelas de fútbol de la actualidad y del nivel de exigencia que hoy en día tienen con los chicos, cada vez a más temprana edad.

Anécdotas de casos públicos acontecidos en el Brasil y en otros países; acerca de pequeños de 7, 8, 10 años que ya fichaban por grandes clubes, para guardarlos hasta que cumplieran la edad mínima requerida comenzaban a generar debates interminables.

De pronto, comenzamos a recordar nuestras infancias y el fugaz paso por las canchas de las escuelas de fútbol, los torneos disputados y la rigurosidad de nuestros primeros entrenadores.

Entre las anécdotas que comenté, recordé una muy particular. Era un sábado caluroso. Mi papá dejó un rato el consultorio en la Farmacia San Andrés y me acompañó a la primera práctica de la Escuela de Fútbol en la cancha del Club Sportivo Campo 9, luego de abonar la cuota y dejar todos los datos requeridos para la inscripción, se sentó en las gradas bajo la sombra a esperar. De repente, el profesor Pelé (DT de la escuela de fútbol) sonó el silbato para reunirnos en la mediacancha; nos pidió sentarnos de espaldas al sol. Comentó los detalles del proyecto de la escuela de fútbol de Campo 9 y de la importancia de tomar las prácticas con seriedad.

"Alguna vez ustedes pueden incluso ser llamados a defender la selección nacional" nos dijo entre otras cosas y esa frase me llamó bastante la atención, pues pensé dentro mío, cómo saldrá de Campo 9 algún futbolista importante? en ese entonces, era una cuestión prácticamente imposible de imaginar que ni siquiera el más iluso optimista de la ciudad podría concebir eso.

Hoy, 20 años después de eso, la historia se encargó de mostrarme que estaba equivocado, pues justamente de Campo 9 ya han salido varios futbolístas de nivel profesional, que jugaron aquí y en el extranjero; también salieron otros futbolístas que fueron a parar a ligas paranaenses y también van surgiendo jóvenes promesas que merecen especial mención.

De todos ellos, 2 ya tuvieron la chance de vestir la gloriosa casaca albirroja, pues no hay que olvidar que Miguel "La Topadora" Cáceres jugó varios amistosos y partidos de eliminatoria por la selección. También está presente Oscar "Tacuara" Cardozo, quien se encargó de convertir el gol más importante de Paraguay en toda la historia de sus mundiales.

De las jóvenes promesas actuales, están Rodrigo del Puerto (delantero de Olimpia) y Rubén González (juvenil arquero de Libertad).

Ojalá que la historia me siga mostrando que estuve equivocado y que en el futuro algún equipo de Campo 9 esté disputando el torneo de la Intermedia ;)

Tacuarazo

Oscar René (Tacuara) Cardozo, tal vez era el jugador más resistido de los últimos tiempos en la selección absoluta, hasta me animaría a decir que es más resistido que José Cardozo en el pasado; contra Japón, tuvo chance de mostrar toda su personalidad para asumir la responsabilidad que nadie quería tomar y pedir rematar el 5to y decisivo penal de la clasificación a cuartos.

En la selección, siempre lo hacen jugar mal, lo ubican en puestos que no le caen bien y aún así sigue dispuesto a colaborar en lo que le piden.

Contra España jugó muy bien, corrió toda la cancha y a él le cometieron el penal que después nadie se animaba a patear.

La tristeza de su llanto luego del pitazo final nos conmovió a todos, no tanto por la eliminación, sino porque él será el que deba vivir con ese momento en su memoria.

De héroe a villano? NO, para nada, a todos quienes lo siguen criticando, les pido más objetividad, recuerden al Pepe Cardozo, le hicimos el aguante y al final nos regaló goles de todo tipo.

Fuerza Tacuara!!!!, que el fútbol da revanchas siempre. Queremos verte bien en la Copa América.

Gracias Paraguay!!!

Con tantas cosas por decir a veces cuesta encontrar la manera de comenzar. La calma después de la tensión y la tristeza al fin comienza a aparecer. Mucho ya se ha dicho hasta ahora sobre la participación de Paraguay en Sudáfrica 2010 y mucho más se dirá en el futuro. Medios de prensa del extranjero lejano y de paises vecinos nos tiraban toda la mala onda posible, eso jamás importó.. nosotros hablamos dentro de la cancha y eso fue un hecho; esta selección ha realizado la mejor campaña paraguaya de toda nuestra historia mundialista y eso no es poca cosa.

Paraguay hizo historia desde el inicio, ya en las eliminatorias donde por primera vez se nos comenzó a ver como un equipo dispuesto a atacar y presionar bien arriba. También hicimos historia al clasificar primeros en nuestro grupo, dejando fuera nada más que a la actual campeona del mundo Italia. Hicimos historia al pasar a cuartos de final y sobre todo hicimos historia al jugar como lo hicimos ante la constelación de estrellas españolas.

Lágrimas de emoción, de felicidad, sentimientos encontrados y difíciles de describir afloran a la piel cuando recordamos todos estos logros.

Los 23 leones guaraníes que defendieron con garra, corazón, espíritu y mucha entrega los colores albirrojos y al fútbol paraguayo se merecen todo el reconocimiento que podamos darles.

Mientras, desde este humilde rincón digital, solo queda resumirles esta frase: MUCHAS GRACIAS!!!